| 21/07/05 MAS SOBRE UN REMATE (Bahía
Blanca • República Argentina)
Alberto Sangre: "Creo que vamos a perder la Ecoplanta"
Quien fuera delegado municipal, durante varios
años, en General Daniel Cerri avizoró un futuro poco venturoso
para el emprendimiento.
Parte del material subastado en la Ecoplanta cerrense.
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La Ecoplanta no funcionaba sólo como proyecto municipal, sino que
supimos insertarla en la comunidad. Hoy, lamentablemente, todo fue para atrás
y la tendencia es que la vamos a perder".
De esta manera se manifestó quien fuera delegado municipal en General
Daniel Cerri durante el gobierno de Jaime Linares y, de alguna manera, del
creador de la Planta de Tratamiento de Residuos Urbanos de General Cerri.
Inaugurada en 2000, la Ecoplanta alcanzó un importante desarrollo,
administrada, desde febrero de 2001, por una cooperadora creada a través
del Concejo Deliberante.
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Fue una industria de punta, de la cual empezaron a hablar los municipios.
Hoy, es difícil construir un proyecto de esa envergadura que, además,
era una prueba piloto para luego desarrollar en Bahía Blanca. Pero
lo más trascendente fue que significó una industria para Cerri,
para generar puestos de trabajo genuinos", explicó Sangre, actual
subsecretario de Obras Públicas del partido de Villarino.
Tras recordar que todos los departamentos municipales participaron del proyecto,
destacó que lo importante para garantizar el éxito del emprendimiento
fue que la gente de Cerri entendió de qué se trataba el mismo.
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Cuando pusimos en marcha la planta, todo se transfirió a la comunidad,
casa a casa, timbre a timbre, explicando qué era la ecoplanta y cómo
debía funcionar. Fuimos logrando una respuesta a través de
un equipo de sensibilización para articular con la comunidad y relacionarse
con los ecoclubes del país. Hoy, todo eso ha desaparecido", agregó.
Para el ex delegado municipal, la causa de la inminente pérdida de
la planta es producto de la "liviandad" que el gobierno actual
ha tenido respecto del tema.
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Primero, por haber desvinculado a la cooperadora y, después, creyendo
que lo podía manejar. Pero estos programas necesitan un cambio de
cultura en la gente. A la cooperadora, siguieron las pérdidas de los
equipos de sensibilización, las visitas guiadas, la comercialización,
la cartera de clientes y, lo más serio, la gente ya ni siquiera separa
los residuos. Lo que han hecho es destruir el proyecto", afirmó Sangre.
Agregó que hasta se había armado un equipamiento para comercializar
el abono de lombriz, "pero, desde que asumió Lopes, no se vendió nunca".
En ese aspecto, consideró que resulta contundente la falta de operatividad
de la planta, al punto que la comuna debió rematar toda la producción
existente a valores considerados exiguos por los conocedores.
Finalmente, Sangre recordó que el objetivo final de la Ecoplanta era
que terminara en manos de la gente que la trabajaba.
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Era una empresa que pretendíamos transferir a la comunidad",
sintetizó.
Una cuestión de tasaciones
La secretaría de Coordinación, Trabajo y Producción
hizo hincapié en que la subasta pública en la Planta de Tratamiento
de Residuos Urbanos de General Cerri se llevó a cabo como consecuencia
de que el Concejo Deliberante no convalidó la venta por concurso de
precios, dado que el monto global de la tasación superaba los topes
máximos que habilitan la venta por concurso.
Destacó, además, que la tasación efectuada fue al solo
efecto de tener un precio de referencia, y arrojó un total de 194
mil pesos, aclarando que, dentro de dicha suma debe incluirse el lombricompuesto,
tasado en 72 mil pesos y que no fuera enajenado en la subasta, mediante la
cual se vendieron, por valor de 57 mil pesos, los materiales almacenados.
La secretaría también cuestionó la tasación realizada,
indicando que en la misma fueron sobrevaluados los 800 pallets incluidos,
porque se consideró un valor de 40 pesos cada uno, cuando el precio
del mercado para un pallet nuevo no llega a 19 pesos, mientras que los usados
no superan los 3 pesos cada uno.
Nacimiento, apogeo y decadencia
Apenas 100 pesos pagó el feliz comprador de los 62.000 kilos de vidrio
ofertados en el remate realizado, la semana última, en la Ecoplanta.
No menos satisfecho quedó quien compró, al 30% de su valor
de mercado, las botellas plásticas (PET). Fue el resultado final de
la "acumulación insostenible" del producido por la planta
no comercializado.
Prueba del gran cambio operado es que, en 2001, en su primer año de
operatividad, la planta procesó 650.000 kilos de residuos, con cuyo
producido se compraron varias maquinarias y se techó un galpón
de 200 metros cuadrados.
Cuando los rumores sobre un cambio en la forma de manejar la Ecoplanta ganaron
la calle, la comuna salió al cruce: "Se está pensando
en una propuesta superadora, con la creación de un ente descentralizado
que la maneje con mayor transparencia", señaló, en abril
de 2004, Sergio Massarella, subsecretario de Gobierno.
Dos meses después, el gobierno comunal dio por terminado el convenio
con la cooperadora, entregando el manejo de la misma al Tribunal de Cuentas
bonaerenses.
La Ecoplanta funcionó muy bien como proyecto piloto, pero ahora debe
tener una segunda secuencia con su real puesta en marcha", señaló Lopes,
en julio de 2004.
Apenas 8 meses después, con la planta ya casi detenida, el proceso
comenzó a mostrar sus fallas.
Fue cuando el nuevo delegado municipal en Cerri, Ruben Celaya, anunció que
nuevamente se formaría la cooperadora.
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Lopes estuvo mal asesorado", dijo, entonces, el funcionario, al tiempo
de señalar que la cooperadora actuó con "probada eficiencia".
Un año después, un grupo de concejales visitó el lugar,
encontrándolo en un "lamentable estado de abandono".
En mayo de 2005, la concejala Erica González señaló que
la voluntad del gobierno de llevar la planta a ese extremo era de índole
política.
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La arruinan porque era un proyecto exitoso del radicalismo", afirmó.
Ese mismo mes, el secretario de Coordinación, Trabajo y Producción,
Ricardo Pera, decidió, como "solución provisoria",
rematar todo el material acumulado, al tiempo de "evaluar" la firma
de un convenio "como el anterior", para comercializar los productos
a través de la todavía inexistente cooperadora.
Realizado el remate, que arrojó precios irrisorios, la concejala Aloma
Sartor (UCR) señaló que la venta fue prueba contundente "del
destrozo que causó la actual administración, que creyó que
manejar proyectos con residuos era para cualquiera".
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